Los
sindicatos se encargan de representar y defender
los derechos de los trabajadores. En Colombia existen, entre otros, tres
importantes organizaciones obreras: la Central Unitaria de Trabajadores, CUT,
la Confederación de Trabajadores de Colombia, CTC, y la Confederación General de Trabajo,
CGT, las cuales hacen parte de la Comisión Permanente de Concertación de
Políticas Salariales y Laborales (CPCPSL), un espacio de encuentro entre gremios,
organizaciones obreras y Gobierno para discutir temas salariales y laborales.
La
mayor preocupación de las organizaciones de trabajadores, que han hecho saber dentro
de este escenario de diálogo (CPCPSL), son los homicidios a sindicalistas por
parte de “Bandas Criminales”. Un estudio del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, indicó que en Colombia han asesinado 2.800 sindicalistas entre 1984 y 2011 (Vea el informe http://www.pnud.org.co/2012/informe_sindicalismo.pdf), y ¿cuántos de estos hechos violentos han sido cubiertos o
han tenido algún tipo de trascendencia en los medios de comunicación nacional?
Es
acaso como señala Jesús Martín Barbero que la presencia reiterada de estos actos
violentos, ha generado su banalización y asimilación; y los medios de
comunicación se han volcado al sensacionalismo dejando de lado importantes
problemas socio-culturales como el asesinato de líderes indígenas, campesinos,
mujeres, jóvenes y trabajadores, homicidios propiciados no solo por las bandas
criminales y terroristas, sino por las Fuerzas Militares y la Policía Nacional.
Otra
de las problemáticas que plantea las organizaciones de trabajadores es la
precarización laboral. Armand Mattelard, sociólogo belga, en su visita a
nuestro país dejo entre ver que este fenómeno no solo se repite constantemente
en Latinoamérica, sino explicó que en Francia, muy pocos estudiantes de
doctorado conseguían un trabajo que valorará su inversión. (Vea entrevista de El Tiempo al sociólogo Matterlard, http://www.eltiempo.com/lecturas-dominicales/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-12408601.html )
Entonces,
¿cuál es la respuesta del Estado Colombiano a la precarización laboral?, será
el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, un instituto de educación pública
que no responde a los intereses de los jóvenes y al desarrollo de sus
habilidades sino a los intereses del mercado laboral y la necesidad de mano de
obra barata para las multinacionales.
Y
si como plantea Jordi Berrío, “la opinión pública es fundamentalmente un
conjunto de procesos de comunicación que se realiza entre los ciudadanos, y
entre éstos y el gobierno”, no estamos llamados como comunicadores y más allá
de esto como colombianos, a pasar de ser intermediarios para convertirnos en
mediadores, o por lo menos tener una posición crítica frente a las problemáticas
de nuestro país, y dejar de pensar que mientras no seamos nosotros los
directamente afectados e implicados no hacemos, ni tomamos posición o partido de
nada.
Bibliografía
Bibliografía
- Martín-Barbero, J. (2009). Una Agenda de País en
Comunicación. Bogotá: FESCOL
- Martín-Barbero, J. (2011). Los oficios del comunicador.
http://ebookbrowse.com/barbero-los-oficios-del-comunicador-pdf-d127378663
http://ebookbrowse.com/barbero-los-oficios-del-comunicador-pdf-d127378663
-Berrío,
J. (2002). “La opinión pública”. http://www.portalcomunicacion.com/uploads/pdf/5_esp.pdf
- Wolton, D. (2009). Introducción: Comunicar es negociar
y cohabitar; Barcelona: Gedisa.